Interés general

Planificación de herencias

Lo que hay que saber para donar propiedades en forma rápida y segura

¿Cómo se lleva a cabo, quiénes pueden recibir donaciones, qué impuestos se pagan, cuándo se puede vender una vivienda heredada? Solange Esseiva, titular de H-54, despeja las dudas que puedan surgir durante este proceso

Con la reciente modificación de tres artículos del Código Civil y Comercial, las donaciones de inmuebles ya no son jurídicamente observables y no tienen trabas para venderse o usarse como garantías bancarias. “Este cambio no solo trajo alivio al momento de planificar
las herencias sino que generó un impacto positivo en el mercado inmobiliario,
con más propiedades disponibles para la venta”, precisó Solange Esseiva, titular
de la inmobiliaria H-54.
Es que antes de la entrada en vigencia de la nueva norma, que fue publicada en
el Boletín Oficial en diciembre de 2020, esos títulos quedaban observables por
10 años desde la donación o cinco años desde la muerte del donante; por lo que
nadie quería comprarlos y eso frenó mucho las operaciones.
Entre los principales beneficios de planificar la herencia figuran que la donación
en vida resulta menos costosa y más rápida de ejecutar que las sucesiones, que
se protege el patrimonio ante la pérdida de valor comercial y que se deja de lado
el temor de que se vea afectada la seguridad jurídica.
A la hora de considerar la posibilidad de hacer adelantos de la herencia, hay que
tener en cuenta que se puede donar a los hijos por partes iguales en
condominio, donar un inmueble a cada uno de ellos en distintos momento o
donar solo la “propiedad nuda” (vacía de contenido) y reservándose el derecho
real de usufructo vitalicio.
“Normalmente el donante se reserva el derecho de usufructo del bien donado,
de manera que puede continuar usando o alquilando el inmueble en provecho
propio. El usufructo puede ser vitalicio (durar toda la vida del donante, quien
puede renunciarlo cuando quiera) y esto no impide que el donatario puede
vender. Pero quien compre tendrá que respetar el usufructo que se reservó el
donante”, precisó Esseiva, quien además brinda asesoramiento de este tipo a
sus clientes.

Para concretar la donación, el dueño deberá presentar el título de propiedad y
acreditar estar al día con el pago del Impuesto Inmobiliario. “Es importante
saber que si el inmueble está afectado al Régimen de Protección de la Vivienda
(antes llamado Bien de Familia) no es preciso desafectarlo si el donante se
reserva el usufructo de lo donado”, explicó Esseiva. Además, el usufructo puede
establecerse también a favor del cónyuge del donante, para dejarlo cubierto si
este falleciera primero.
Si el inmueble está ubicado en Provincia de Buenos Aires o el beneficiario de la
donación tiene su domicilio en territorio bonaerense debe abonarse el impuesto
a la transmisión gratuita de bienes (ITGB), cuyo importe es variable en función
de la valuación fiscal del inmueble y el vínculo de parentesco entre donante y
donatario. En la Ciudad de Buenos Aires no existe tal impuesto.
En el ámbito de la AFIP, deberá abonar el Impuesto a las Ganancias cedular,
que es del 15% y se calcula la diferencia entre el precio de venta y el precio de
compra actualizado por el índice legal, y se abona en la Declaración Jurada
Anual.

La escribanía, por su parte, fija un porcentaje de acuerdo al valor de la
propiedad. “Se trata de un acto que al no tener carga tributaria (excepto en
PBA), no resulta oneroso. Si bien el arancel notarial que dicta el Colegio de
Escribanos prevé que puede cobrarse proporcionalmente al valor de la
propiedad, en general es un tema que se negocia antes con el escribano y el
honorario no suele ser alto”, indicó Esseiva, cuyo valor va a depender también
de la complejidad del trabajo “ya que a la donación se le pueden agregar
cláusulas que la particularizan en función de las necesidades del donante”.

Normalmente las donaciones se hacen a favor de los hijos, que son herederos
forzosos. No se pueden hacer donaciones al esposo, excepto que hayan optado
por el régimen de separación de bienes y no el de comunidad. También pueden
hacerse donaciones a quienes no sean herederos forzosos, pero debe velarse
por que la donación no perjudique los derechos de estos últimos, o a entidades
benéficas.
“El donante que tiene herederos forzosos (descendientes, ascendientes o
cónyuge) tiene que respetar lo que la ley llama ‘porción legítima’, que es una
parte del patrimonio que la ley reserva para aquellos (es de 2/3 para los
descendientes). Sin embargo, los cálculos definitivos para saber si se lesiona o
no la porción legítima se hacen una vez fallecido el donante”, enfatizó Esseiva.

Actualmente no hay trabas para vender la propiedad donada, a excepción de
que haya un usufructo vigente.

POR: www.home-being.com

Show More

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *